Museo cerralbo

Museo cerralbo

El Museo Cerralbo es realmente una casa-museo, que no tiene ninguna pinta de “museo” realmente es un hogar lleno de estancias y habitaciones ricamente decoradas, a las que no les falta ni un detalle.

Un viaje en el tiempo, así lo definían la gran mayoría de las opiniones de los viajeros que dejaban sus palabras en el “libro de visitas” de la Casa Museo Cerralbo. Y ciertamente así viví yo también mi visita a este museo, o mejor dicho, a la que fue la casa de los Marqueses de Cerralbo, y que paso a detallar a continuación.

El acceso al Museo Cerralbo se encuentra situado en la calle Ventura Rodríguez. La entrada pasa relativamente desapercibida; o al menos así fue para mi durante los dos años que estuve trabajando en esa misma calle y pasaba por delante todos los días, sin reparar en aquella maravillosa vivienda. ¡Cómo es posible no haber reparado en uno de los museos con más encanto de todo Madrid! En mi defensa diré que la edad que yo tenía por aquel entonces (veintitantos, o más bien veintipocos…) hacía que este tipo de bienes culturales no causaran mucho interés en mi… No sabía lo que me perdía…

Entrar en la Casa Museo del Marqués de Cerralbo es como ir invitado a casa de alguien; de alguien importante, eso sí. Y de alguien que vivió allí hace muchos años, pero no por el estado de la vivienda y lo que en ella se contiene, ¡en absoluto! Más bien porque la gran escalera que te recibe a la entrada te traslada a otro mundo y a otra época. Un mundo en el que las grandes batallas libradas por el propio Marqués visten las paredes que rodean la escalera; un mundo en el que los grandes recuerdos de grandes viajes realizados por el Marqués llenan paredes y suelos de habitaciones enteras, de habitaciones inmensas! Un mundo en el que una biblioteca entera, enorme, con estanterías hasta un techo altísimo, tan alto que se hace necesario el uso de una escalera, te hace morirte de envidia y decir “Dios mío, yo quiero una biblioteca como esa!!!”.

Pasear entre las paredes de la vivienda de los Marqueses de Cerralbo es como tener por anfitrión a un amigo que te enseña con gran hospitalidad la vivienda que con tanto cuidado, orgullo y cariño ha ido decorando.Y es que el Museo Cerralbo no tiene ninguna pinta de “museo”. Es un hogar lleno de estancias y habitaciones ricamente decoradas, a las que no les falta ni un detalle.

Los Marqueses tenían muchas pertenencias y les gustaba mostrarlas a sus amigos, a quienes invitaban a fiestas con grandes banquetes que culminaban con un baile en un gran salón coronado por espectaculares lámparas araña de cristal de murano, y con paredes forradas de espejos.

No faltan los relojes de todo tipo repartidos por todas las estancias. Y tampoco las colecciones exhibidas a modo de pinacoteca, donde tienen cabida pinturas de aristas como Zurbarán o Ribera. Esta gran variedad de objetos recabados en viajes, obras de arte, y objetos lujosos variopintos, dotan a la vivienda de un estilo ecléctico y exquisito que domina todos y cada uno de los rincones.

Una pena no haber conocido antes a estos señores, los Marqueses de Cerralbo.

 

Video del Museo Cerralbo

AUTOR DEL ARTÍCULO:

Virginia Sanchez

“Interiorista apasionada de la decoración y los viajes, adoro descubrir los pequeños (y grandes) rincones de un Madrid fascinante y cosmopolita. ¿Quieres acompañarme en este paseo?”

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