Museo Nacional de Artes Decorativas

Habitación Museo Nacional de Artes Decorativas

El Museo Nacional de Artes Decorativas alberga colecciones de gran interés, tanto etnográfico como artístico, que ilustran técnicas artesanales e industriales que en su mayor parte se extinguieron.

 

El Museo Nacional de Artes Decorativas, creado en el año 1932, se encuentra ubicado dentro de un magnífico palacio de finales del siglo XIX, mandado construir por la Duquesa de Santoña. El palacio se erigió originalmente como residencia de verano de la Duquesa, ya que por aquella época se había puesto de moda la zona cercana a El Sitio del Buen Retiro, y toda la nobleza se dedicó a construir palacios allí. Sin embargo, los nobles empezaron a querer ir a Marbella a pasar sus días de asueto, y poco a poco los palacios fueron quedando abandonados, y posteriormente acabados en ruinas. Finalmente, de los 100 palacios que llegaron a construirse, hoy en día sólo permanecen en pie unos 15. Y de hecho, la residencia construida por la Duquesa de Santoña, aunque se ha conservado hasta nuestros días, nunca llegó a habitarse, siendo dedicada, hacia el año 1909, a una escuela de Magisterio, y posteriormente y hasta nuestros días, al museo que hoy nos ocupa.

El edificio sufrió varias reformas de ampliación y adaptación tras la apertura del museo, levantándose dos plantas más sobre las originales, y un sótano. La parte más antigua que se conserva del palacio son suelos del hall de entrada (una maravilla, por cierto), y la escalera que se encuentra a su derecha (magnífica!).

El Museo es un recorrido por la evolución de los distintos estilos de vida y, por tanto, de decoración en los hogares españoles entre los siglos XVII y XIX, distribuyéndose dicho recorrido a lo largo de 5 plantas.

La colección del Museo Nacional de Artes Decorativas:

 

La Planta Baja es la de acceso al museo.

La Primera Planta del Museo Nacional de Artes Decorativas alberga salas de exposición temporal, y la galería de Alfombras de Alcaraz y Cuenca.

La Segunda Planta es una recreación de distintos ambientes de un hogar del siglo XVII, con mobiliario y piezas de decoración originales. En esta planta se puede ver la recreación de un Dormitorio con un oratorio en su interior, un escritorio como zona de trabajo, un tocador, la zona de descanso con una cama de estilo manuelino, y cuadros devocionales a ambos lados como símbolo de protección.

A continuación se encuentra el Estrado: lugar de ocio y relajo. La Cocina era en esa época un lugar para cocinar y comer. En esta estancia se puede apreciar cómo la distribución del mobiliario y otros enseres muestran las costumbres y forma de vida de las familias del siglo XVII, como el lugar destinado al patriarca en una de las cabeceras de la mesa.

La Sala de Estar era un lugar de múltiples usos. En ella solía haber algún instrumento, como podía ser un clavecín.

Un detalle muy curioso de esta zona del museo son los espejos que pueblan las paredes, colgados tan altos que uno no puede llegar a mirarse en ellos. La explicación es muy sencilla, pues su finalidad exclusiva era la del aprovechamiento máximo de la luz natural, para así poder ahorrar en velas. Destaca en esta sala el bargueño, mueble con múltiples cajones pequeños para guardar cosas.

Oratorio Museo Nacional Artes Decorativas

La Tercera Planta del Museo Nacional de Artes Decorativas está dedicada al siglo XVIII. Con la llegada de los Borbones al trono, comienzan a aparecer muebles más elaborados y ambientes más decorados. Abundan las formas angulosas, y acabados en dorado que dan al objeto o mueble una apariencia superior a la real.

Los espejos empiezan a utilizarse como elemento para mirarse, por lo que bajan de altura en la pared, y empieza a importarse cerámica de China. En esta planta se encuentra un mueble similar a los bargueños que encontrábamos en el siglo anterior, pero más grande, y con estilo Borbón. Se trata de un magnífico mueble papelera que escenifica la victoria del rey Felipe V.

En este siglo se ponen de moda la chinería, los paneles, bambúes, flores y pájaros en los estampados y grabados, figuritas chinas de porcelana,….

Según se avanza en el siglo, empiezan a cambiar los gustos y se produce un gran interés por los objetos de calidad: el mobiliario empiezan a ser más sencillo en sus líneas, dejando a la vista la calidad de la madera utilizada, y vuelve el gusto por lo clásico: figuras de Hércules, cupidos, diosas, …

Los muebles empiezan a ser cada vez más cómodos, y surge el interés por los de tamaño más reducido que se pueden mover con facilidad cuando, por ejemplo, llega visita a una casa.

Colección de relojes

En la Cuarta Planta nos trasladamos al siglo XIX. En su interior impera el Neoclasicismo, con muebles ampulosos y figuras de animales. Surgen piezas como el secreter, destinado a que las mujeres guardaran en ellos su secretos, y se pone de moda el peinado “titus” en las mujeres más atrevidas.

También surgen muebles nuevos, como las cunas para poner al lado de la cama de los padres, ya que se empezó a fomentar la crianza de los hijos por parte de sus padres, y el pasar más tiempo con ellos y darles cariño.

Interior Museo Nacional Artes Decorativas

Finalmente, en la Quinta Planta, destaca la reconstrucción de una cocina valenciana de finales del siglo XVIII recubierta entera con azulejos pintados que representan una escena de la vida cotidiana de una familia de la época. El Museo Nacional de Artes Decorativas es, además, depósito de piezas procedentes de otros museos, como la colección de arte asiático, del Museo Arqueológico, o los más de 100 estuches del Tesoro del Delfín, del Museo del Prado.

Colecciones de Cerámica y Joyería llenan las vitrinas de este museo, con más de 4.000 piezas que abarcan los siglos XV a principios del XX.

Información

Lugar: Calle Montalbán, 12 Madrid.

Como llegar: En  MetroLínea 2: Banco de España y Retiro.                                                                                                                           En Bus: Plaza de Cibeles 1, 2,5, 9, 10, 14, 19, 15, 20, 27, 34, 37, 45, 51, 52, 53, 74, 146 y 150.                                                                 Puerta de Alcala 1, 2, 9, 15, 19, 20, 28, 51, 52, 74 y 146.

Horario: De Martes a sábados de 9:30 a 15:00 h. Domingo y festivos: de 10:00 a 15:00 h. Cerrado: Lunes.

Precio de la entrada: Entrada general: 3€. Entrada reducida: 1,50€. Tarjeta anual: 25€. Entrada                                                                         gratuita: Jueves por la tarde, Sábados de 14:00 a 15:00 h y Domingos.

Plano del museo: Aquí.

 

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AUTOR DEL ARTÍCULO:

Virginia Sanchez

“Interiorista apasionada de la decoración y los viajes, adoro descubrir los pequeños (y grandes) rincones de un Madrid fascinante y cosmopolita. ¿Quieres acompañarme en este paseo?”

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